Con el buen tiempo, y con la expansión que estamos viendo en las pruebas de triatlón, cada vez hay más gente que se anima a probar este deporte. Para aquellos que se enfrentan a su primer triatlón, o para los que tienen poca experiencia son muchas la preguntas que pueden formularse en su cabeza, en especial la semana de la prueba. En estas líneas queremos compartir algunos consejos para que tu primera experiencia sea favorable.

  • A principios de semana lleva tu bici a revisar. Después de hacer la última sesión de entrenamiento el fin de semana, el lunes o martes deberías llevar la bici a revisar: el estado de la cadena (que no tenga holgura), de los cables, el ajuste de los cambios… serían algunos de los puntos a revisar para evitar que el día de la prueba tengas una avería mecánica.
  • Baja el volumen de entrenamiento, pero mantén algo de intensidad. Las últimas semanas antes de la competición, hay que hacer la puesta a punto. Esto servirá para que llegues en óptimas condiciones a la prueba principal. Si entrenas con un entrenador no tendrás problema, él se encargará de ello.

 tu primer triatlón

Pero si te autoentrenas,  tendrás que tomar las decisiones tú mismo. En líneas generales, sigue la recomendación del epígrafe y no entrenes demasiado porque acumularías mucha fatiga. Es un error común en esta fase: si te has saltado algunos entrenamientos en los últimos días, no los recuperes, o puede que llegues cansado.

 

  • Busca información sobre el lugar donde vas a participar. Si tienes la suerte de iniciarte en lugar próximo a tu lugar de residencia, conocerás la zona bien, y “jugar en casa es una ventaja”. Si no es así, rastrea la web del organizador, fotos de participantes, de fotógrafos profesionales… para tratar de conocer los lugares de competición. Esta recomendación es especialmente importante, si vas a competir en la playa: conocer si hay corrientes, fondo rocoso, el tipo de pendiente de la orilla… serán informaciones muy útiles para plantear el trabajo táctico.
  • Aprende a identificar una corriente y como utilizarla a tu favor. Si compites en la playa y sabes interpretar la dirección de la corriente, es posible que la puedas utilizar para facilitar la entrada, o para trazar el camino diferente cuando regreses a tierra. Si te vieras atrapado por una corriente, también debes saber cómo reaccionar. Sobre esto último tienes más información en este enlacehttp://addubito.blogspot.com/2011/04/seguridad-en-el-entrenamiento-en-aguas.html
  • Prepara el material con tiempo. Una vez recogida la bici del taller, aprovecha para comprobar que todo está correcto. Haz lo mismo con el resto del material y sobre todo prepara material de sobra para el día de la prueba (llevar un par de gorros y gafas de más puede ser más que recomendable).
  • Controla la comida e hidratación. Esto debería ser una constante antes, durante, y después de los entrenamientos. También deberías planear la comida/bebida post competición para acelerar la recuperación: los detalles cuentan, y hay que pensar en la recuperación nada más acabar la prueba.
  • Llega con tiempo a la prueba. Suena obvio, pero seguro que a más de uno le suena el estrés añadido innecesariamente cuando se llega con el tiempo justo el día de la prueba. Ya estarás nervioso, no lo hagas más difícil. Además puedes utilizar el ritual de preparar el material para relajarte y estar concentrado.
  • Controla la presión de las ruedas. Otra cosa que puede parecer obvia, pero ya he visto más de un reventón en la zona de boxes porque las ruedas tenían demasiada presión. Recuerda que en un lateral de tu cubierta o tubular está grabado la presión máxima que soportan. En la revisión previa a llevar la bici a zona de boxes, sería más que recomendable comprobar y ajustar la presión de las ruedas.
  • Calienta con tiempo. Otra cosa que puede ser obvia, pero con mucha frecuencia se pasa por alto. Algunos llegan tarde y no les queda tiempo para calentar, otros se ponen a hablar con otros compañeros y pierden la oportunidad para calentar. Si no te dejan calentar en el agua, utiliza gomas para calentar y simular la brazada… no hay excusa alguna para saltarse en calentamiento.
  • Se consciente del ritmo que puedes llevar. Un”pecado capital” que se puede cometer es dejarse llevar por el efecto dorsal y salir demasiado rápido. La fatiga que acumules en el segmento de natación, marcará el resultado final de la prueba. Así que utiliza tu ritmo y no el de resto de triatletas para garantizar una experiencia positiva en el agua (que por otro lado, es la asignatura pendiente o el talón de Aquiles de algunos).
  • Disfruta, disfruta y vuelve a disfrutar. Cada prueba es diferente y siempre se puede aprender, ya seas novato como experto.

Seguro que se pueden añadir más cosas en este listado, pero esa tarea la tienes que completar tú: cada persona tiene sus fortalezas y debilidades. Analízalas y podrás avanzar rápidamente. Contacta con OET
para entrenar tu próximo triatlón.

David Estébanez

OET Coach